Torrijas Caseras

 

Y por fin llegó la fecha que con tanta ilusión esperaba… Mañana nos vamos de vacaciones! Han sido unas semanas muy ajetreadas para conseguir tenerlo todo listo, ahora os cuento pero lo importante es que antes de irme, os quería traer una última receta hasta la vuelta…una receta que aunque estos días la red está inundada de ellas, no podía faltar en mi blog. Es temporada de Semana Santa y por consiguiente, es tiempo de torrijas. Mira que me gusta la Leche Frita (de la que tenéis la receta AQUÍ)…pero las torrijas son mi debilidad! Un postre que aunque de origen humilde, es uno de los mejores manjares que puedes disfrutar estos días en las mejores pastelerías….aunque como siempre, las mejores son las hechas en casa! Venga vamos a por ellas!

 

Torrijas Caseras

 

Pues como os decía, comienzan unas vacaciones muy deseadas, en familia con los abuelos y con los peques (mi marido se incorpora más tarde)  para disfrutar del sol en uno de nuestros lugares preferidos, la maravillosa isla de Formentera. Estaré muy desconectada, ya lo aviso, jajaja! Intentaré darme algunas vueltecitas por Facebook… aunque si de verdad queréis estar al día donde sí que seguiré colgando fotos (intentaré no dar mucha envidieta, jajaja) es en mi perfil de Instagram, que me tiene de lo más enganchada!!

Espero que me echéis de menos y que me esperéis hasta la vuelta….que no será antes de 14 días! Ayyy no sé si voy a ser capaz de desconectar tanto tiempo!! Bueno, tendré pensadas muchas recetas ricas para traeros después, ya que tenemos una primavera que celebrar con cantidad de platos con ingredientes de temporada!

 

Torrijas-de-leche

 

 La torrija no es solo una receta única de nuestro país, tenemos homólogas en muchos otros países con diferentes nombres, que básicamente vienen a ser la misma receta o con algún matiz que las diferencia, pero con una base similar (pan, leche y huevos), como son las famosas “french toast” americanas o el muy francés “pain perdu”. Incluso dentro de nuestra geografía, podemos encontrar variantes típicas de un sitio u otro…torrijas de vino blanco (o de vino Fino, como las hacía mi abuela), las de vino dulce, las torrijas con miel…etc… Pero reconozco, que a mi las que más me gustan son las más sencillas espolvoreadas con azúcar que al entrar en contacto con la torrija caliente carameliza, eso si con cáscara de naranja y limón para infusionar la leche, además por supuesto de la ramita de canela.

 

Torrijas Caseras

 

De la receta de hoy, qué decir que no sepáis ya? Pues que es muy sencilla y de muy fácil elaboración…Pero que como todo en la vida tiene sus trucos y sus “nunca hagas”…para que salga como de verdad tienen que salir las torrijas. Para mí lo más importante es el pan, pues de él va a depender que vuestra torrija salga mejor o peor. Jamás una torrija con pan de molde!! Lo ideal es utilizar pan casero, pero como esto no siempre es posible, al menos intentemos que sea un “pan para torrijas” que en muchas zonas de España podréis encontrar, o un pan de barra cuya miga sea densa y casi sin alveolos. Lo mejor es dejarlo reposar y utilizar un pan del día anterior, para que nos retenga bien la leche. La leche mejor si es entera…y para el resto aquí os dejo la receta.

 

Torrijas Caseras

 

Torrijas de Leche

Ingredientes:

  • 1 barra de pan del día anterior
  • 700ml de leche entera
  • 1 ramita de canela
  • las cáscaras (sin la parte blanca, solo la de color) de un limón y una naranja a ser posible orgánicos
  • 2 huevos
  • 100g de azúcar
  • Aceite de oliva suave para freír (hay quien utiliza el de girasol)

Preparación:

Comenzamos cortando el pan en rebanadas no muy finas, aproximadamente de 2,5-3 cm de grosor.

En un cazo ponemos la leche, con las cáscaras de naranja y limón, la rama de canela y el azúcar a calentar y justo antes de que comienza a hervir, retiramos del fuego y dejamos infusionar durante unos minutos hasta que esté tibia.

Vamos mojando las rebanadas, empapando bien cada una y poniéndolas a reposar en una bandeja durante unos 5 minutos para que el pan adquiera el sabor de la leche y queden así bien jugosas.

Seguidamente las vamos pasando por el huevo batido, por ambos lados y en una sartén con abundante aceite a una temperatura no superior a los 170º vamos friendo nuestras torrijas manteniendo el fuego a media intensidad y dando la vuelta a cada torrija una vez doradas por uno de los lados, hasta conseguirlas doradas por ambos lados, aproximadamente las tendremos en el aceite unos 2-3 minutos por cada torrija. Yo recomiendo echarlas de dos en dos para que frían bien y no se nos enfríe el aceite.

Importante vigilar que no se nos quemen y colar el aceite de tanto en tanto para retirar las molestas hebras oscuras (restos de huevo) que se nos pueden pegar a las torrijas haciendo que estas nos queden feas.

Al sacarlas las escurrimos bien sobre un papel absorbente para que no queden aceitosas. Seguidamente podemos servirlas tal cual, con un sirope de miel rebajada con agua, o como nos gustan en casa espolvoreadas con azúcar.

Un truco de mi amiga Pili para ésta última opción es tal como las sacamos del aceite, con un pincel las pintamos con un poco de la leche infusionada y a continuación espolvoreamos con el azúcar…de esta manera el azúcar carameliza y se hace como un almíbar suave que aporta un sabor y textura deliciosas!

Espero que os hayan gustado y que las disfrutéis durante estos días de Semana Santa! Yo volveré pasadas las vacaciones con más recetas y cariño! Besazos

Barra-separacion