Salsa de tomate frito casero

 

Llevaba tiempo queriendo estrenar el apartado Salsas del recetario y que mejor forma que con un básico de nuestra gastronomía y un elemento importante en nuestra dieta mediterránea. El tomate, con muchísimas propiedades antioxidantes y cargadito de vitaminas A y C entre muchos otros componentes, es el rey de la huerta. En casa nos encanta en todas sus formas, que son muchísimas… así que allá vamos con la primera de muchas recetas con el tomate como protagonista! Y La mejor receta con la que podía comenzar era el tomate frito porque además me sirve para muchas otras elaboraciones y la puedo conservar sin problema.

  Salsa de tomate frito casero

Salsa de tomate frito casero

 

Una buena salsa de tomate frito casero siempre nos va a servir de base para cantidad de platos, es un comodín que os hará la vida más fácil, pues teniendo tomate frito en la nevera o incluso congelado, improvisar una comida de ultimo minuto es aún más sencillo. Yo creo que ésta fue de las primeras recetas que aprendí a cocinar cuando aún era una niña….el olor que embriaga la cocina de casa cuando se está preparando, me transporta a mi infancia, ayudando a cortar tomates….

La calidad de los ingredientes es decisiva para obtener una salsa de sabor intenso. La verdad es hay que reconocer que los tomates alcanzan su máximo sabor y mejor calidad en la época estival, pero hay trucos para poder disfrutarla todo el año.  En el blog podéis ir encontrando recetas que utilizan esta auténtica salsa como ingrediente principal de elaboración….arroces, pizzas caseras, pastas … AQUÍ y AQUÍ aunque no me digáis que no está rico con un simple huevo frito encima, o simplemente mojando pan, el tomate frito es un vicio.

 

Salsa de tomate frito casero

Salsa de tomate frito casero

 

Salsa de Tomate Frito Casero

Ingredientes:

  • 3 kgs de Tomates (mitad maduro y mitad pera)
  • 1 Pimiento verde (italiano o de freír)
  • 4 Cebollas blancas
  • 1 diente de ajo (opcional)
  • 200ml de  Aceite de Oliva Virgen Extra
  • 1 Cucharadita de azúcar
  • 1 Cucharada de sal

Salsa de tomate frito casero

 

Preparación:

Lo ideal para esta receta sería poder hacerla en una cazuela de barro,  os animo a los que tengáis cocina de gas a probar, pero como la mayoría de las cocinas de hoy son placas vitro cerámicas o de inducción, utilizamos una cazuela baja de fundición (tipo cocotte) de 28cm,  que también dan muy buen resultado.

Troceamos la cebolla, el pimiento y el ajo (éstos últimos son ingredientes opcionales pues sabemos que hay a quien no le gusta), no hace falta que sean trozos muy pequeños. Ponemos la cazuela con el aceite al fuego medio y una vez caliente los añadimos y empezamos a sofreír, removiendo de vez en cuando para que fría por todas partes. Mientras trocearemos el tomate, igual que lo anterior en trozos relativamente grandes (4 ó 5 gajos cada pieza) y lo reservamos en un cuenco.

Una vez el sofrito a tomado ese precioso color dorado, añadimos el tomate y vamos removiendo cuidadosamente hasta que queda todo bien mezclado. Ahora con el nivel del fuego medio-alto dejamos que el tomate suelte todo el liquido sin dejar de remover. Pasados unos 20 minutos bajamos el fuego, añadimos la sal y el azúcar (éste último para corregir la acidez del tomate) y dejamos que vaya friendo removiendo cada tanto con una cuchara de madera para que el tomate vaya quedando disuelto y el agua se vaya reduciendo. Tapamos con una tapadera con orificios para dejar salir el vapor y que no se manche la cocina.

Una vez pasada una hora, puedes apartar cuándo quieras, ya que tampoco quieres que el tomate caramelice. Ahora lo pasaremos por el chino o “pasapurés” para retirar las pepitas y pieles. Et voilà, lista para ser utilizada de mil maneras….o simplemente mojando en ella un buen pedazo de pan!

NOTA: Puedes congelarlo o envasarlo al vacío. Si por el contrario lo quieres conservar en el frigorífico recuerda que éste no te durará más de tres ó cuatro días ya que el tomate fermenta muy rápido.

Algunos consejillos:

  • Tipos de tomates a utilizar: En casa elaboramos esta salsa mezclando dos tipos de tomates muy comunes pero con las mejores características para conseguir el mejor sabor y textura, el tomate maduro y el de pera.
  • Tomate pelado? Yo en casa no los pelo pues nos gusta la salsa triturada y como hay que pasarlo por el chino, las pieles quedan eliminadas. Si te gusta la salsa con trocitos, tendremos que pelar los tomates, pero recuerda que te quedarán las pepitas!
  • A la hora de pelar los tomates le hacemos un corte y los escaldamos en agua hirviendo durante 5-10 minutos. A continuación ponerlos bajo el grifo de agua fría y listos para quitarles la piel fácilmente.
  • Es muy importante en esta receta la intensidad del fuego con el que cocinamos, tendrás que ponerlo medio-alto al principio para que se vaya evaporando el agua que suelta y una vez se vaya reduciendo bajarlo y remover constantemente porque se puede pegar. Para mi lo más importante de esta salsa es el sofrito, hay que hacerlo lentamente y dejar que poche muy bien la cebolla hasta que tome color dorado.
  • Un truco para cuándo los tomates en invierno ni tienen color ni tanto sabor, es añadirle una lata de tomate natural triturado (400 gr) a la vez que se fríe el tomate natural, de ésta forma nuestra salsa adquiere mejor color, textura y sabor. Cuándo los tomates están en temporada no es necesario, a menos que quieras sacar mayor cantidad de salsa.

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