Galletas Chocolate Crinkles

 

Comenzamos un mes nuevo, uno especial…muchas ilusiones, proyectos nuevos, nuevas ideas…primavera en estado puro y ganas, sobre todo muchas ganas!! Me muero de ganas de contaros cositas, pero todavía hay que tener un poco de paciencia, nos queda ya muy poquito para desvelar algunas de ellas, así que habrá que pensar en recetas apetecibles para combatir los nervios, jajajja!! CHOCOLATEEEEE!!!! Eso es lo que ahora nos apetece, verdad? Además la primavera, aunque es una estación del año que me encanta y que me inspira, también es cierto que me deja sin energía y qué mejor que unas deliciosas galletas de chocolate para aportar energía y positivismo al organismo???

Flores

 

El otro día hablando con mi amiga Blanca, me decía que echaba de menos las “fotos blanquitas” en el blog … bueeeeno, pues venga amiga, éstas van por ti!! Yo creo que ahora con la llegada del buen tiempo y de los días con mayor cantidad de luz, alguna “blanquita y luminosa” caerá …. pero yo reconozco que me siguen gustando más las mías más oscuritas, no lo puedo remediar, es que me enamoran los bodegones con ese halo rústico y misterioso, jajaja! Y a vosotros cuáles os gustan mas?  Venga contadme, así puedo traeros más de lo que os gusta!

 

Galletas Chocolate Crinkles

 

En este post hay poquitas fotos y hechas a toda prisa, lo reconozco fue un error por mi parte intentar hacer fotos a unas galletas recién horneadas con siete niños en mi casa, si lo habéis oído bien, siete! Estaban incontrolables, todos a mi alrededor metiendo la mano en mi setting para cogerme alguna sin que yo me diera cuenta y desmontando todo lo que colocaba a su paso. Todos gritando para que terminase ya y les dejase comerlas libremente…en fin, un show que acabó con mis nervios!!!! Bueno, por otro lado, que esperaba, si es que están deliciosas y cuando comes una ya no puedes parar! Y lo felices que estaban con sus galletas y sus vasos de leche, menuda merendola se dieron!!

 

Galletas Chocolate Crinkles

Fotodoble

 

Estas galletas hace tiempo que las hago, pero mira, todavía no había compartido la receta. La verdad es que son facilísimas y están deliciosas. Ese toque crujiente por fuera de apariencia craquelada que les da el nombre de Crinkles (la capa de azúcar en polvo que las recubre, al hornearse hace que la galleta se agriete y se abra dejando ver el interior) y la textura tierna y esponjosa de su interior hacen de estas galletitas un auténtico vicio que se derrite en la boca si las comes recién salidas del horno!

Y por que eran muchos para liarme de esa manera, pero lo mas divertido es, una vez que ya tienes la masa hecha y fría (tiene que estar un par de horas en el frigorífico), que los peques te ayuden a hacer las bolitas y a pasarlas por azúcar, les encanta!!

Bueno, no me enrollo más y voy a por la receta! Espero que os guste y que os animéis a prepararlas en casa, pues si conseguís que os quede alguna, son fantásticas para conservar en un bote hermético durante unos días y que los peques se las lleven al cole, serán los reyes de la hora del patio…los míos lo son!!

Y una cosita más, los platitos de las fotos, el rosa y el verde (son un set de cuatro de diferentes colores) son de  la marca Cath Kidston y regalo de cumple de mi vecina y amiga Paula a la que desde aquí le mando un besote!

 

Crinkles4

Galletas {Chocolate Crinkles}

Ingredientes (para unas 35 galletas aprox.):

  • 200g de chocolate para fundir (50%-70%)
  • 1 cucharada de cacao en polvo
  • 60g de mantequilla sin sal
  • 2 huevos
  • 130g de azúcar granulada
  • 200g harina
  • 1 cucharita de extracto puro de vainilla (opcional)
  • pizca de sal (1/4 de cucharita)
  • 3/4 cucharita de levadura en polvo
  • 100g de azúcar glas para envolver las galletas

Elaboración:

Comenzamos fundiendo la mantequilla y el chocolate en un cuenco de cristal apto para el calor, dentro de una olla con dos o tres dedos de agua hirviendo. Una vez completamente fundido e integrados ambos ingredientes, retiramos del fuego y reservamos hasta que adquiera temperatura ambiente.

En un bol grande batimos los huevos y el azúcar hasta que dupliquen su volumen y adquiera un tono blanquecino (unos 3 ó 4 minutos).  Añadimos entonces el extracto de vainilla y la mezcla de chocolate fundido ya tibio. Batimos bien hasta que todo quede bien incorporado.

En un cuenco a parte mezclamos la harina, la levadura, el cacao y la sal. A continuación lo incorporamos a nuestro bol de ingredientes húmedos y mezclamos hasta conseguir una mezcla homogénea.

Tapamos con un film transparente y al frigorífico durante al menos un par de horas, aunque también podemos dejar toda la noche si lo deseamos. Una vez fría nuestra masa, con una cuchara vamos sacando trocitos con los que iremos formando unas bolas de unos 2,5 cm aproximadamente, a las que con un poco de presión en nuestra palma de la mano, dejaremos con forma chata. Una vez tenemos nuestras “casi bolas”, las iremos pasando por el plato de azúcar glas (o en polvo), hasta que queden totalmente cubiertas en azúcar. Seguidamente las iremos colocando en una bandeja de horno forrada con papel o silpat, dejando un pequeño espacio entre ellas para que puedan crecer sin que se peguen.

Precalentamos el horno a 165º. Horneamos durante unos 10 min. aproximadamente, con cuidado de no pasarnos pues si no su interior quedaría seco. Observamos como se nos han ido abriendo las grietas, dando un aspecto craquelado a nuestras galletas. Como están más ricas es recién hechas y durante ese primer día de horneadas, pero como dije anteriormente, las podéis conservar en un bote hermético durante unos días. Espero que os gusten estas deliciosas galletitas.

Feliz semana!

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