Red velvet triffle con crema de ricotta

 

Me habéis echado de menos? Seguro que ni os habéis dado cuenta, tan solo han sido unos días, pero yo ya tenía ganas de venir a pasar un ratín con vosotros aquí en el blog. Después de algo más de una semana sin publicar, en la que he dedicado tiempo a ponerme al día cocinando y probando recetas, hoy vengo con una receta sencillísima y exquisita, para sorprender! No soy yo mucho de celebrar esta fecha concretamente … Para mi un detalle, es bonito cualquier día del año, un cariño, un gesto, una palabra, una caricia, un beso….todo lo que haga sentir amor en cualquiera de sus formas… Pero si para sorprender, un postre es el detalle en el que pensáis, éste es vuestro postre!

El mejor Red Velvet que he probado nunca en forma de trifle con una suave y delicada crema de queso ricotta… no os parece absolutamente tentador? Yo ya he celebrado mi San Valentín este fin de semana (pues el próximo mi amor viaja) y os puedo asegurar que ha sido un éxito rotundo….y no solo le ha encantado a él sino que, los tres peques (mis otros amores) han rebañado el segundo mini trifle que había preparado en previsión!! Suerte que me imaginé a mis hijos diciendo….”alaaaaa, que morrudos, nosotros también queremos!!!!” Así es que, como el amor que siento es por y para todos ellos pues, postre para todos y que viva el amor!!!

 

Red velvet triffle con crema de ricotta

 

Os contaré un poco sobre el trifle , para los que no estéis muy familiarizados con él. Es un postre elaborado a partir de una crema, que puede combinar con frutas, masa de bizcocho, algún licor, gelatinas e incluso nata montada. Estos ingredientes se suelen presentar en recipientes de cristal tipo copa, distribuidos en capas con el bizcocho como separación entre ellas y la fruta y la crema en las últimas capas y como decoración final. Es uno de los postres más típicos de la cocina inglesa, y la verdad depende de cómo lo presentéis un postre muy espectacular y vistoso.

En cuanto al Red Velvet, todo un clásico de la repostería americana, un delicado  “bizcocho de terciopelo rojo” que ya muchos de vosotros conocéis aquí en España pues tanto para Navidad como para San Valentín suele ser una receta que nos gusta presentar. Yo no os la había traído nunca y que mejor fecha para hacerlo que esta semana! Yo reconozco que en casa mi madre nunca la había preparado, al no ser algo típico de nuestra cultura y fue con la película Magnolias de Acero, que  supe de su existencia. Algún tiempo después ya en EEUU cuando estuve estudiando allí un año, mi familia americana para celebrar mi cumpleaños trajo una bandeja de deliciosos Red Velvet Cupcakes que me terminaron de conquistar!

 

Red velvet triffle con crema de ricotta

 

El origen del color rojo de nuestro bizcocho, era el del uso del zumo de la remolacha, aunque actualmente  las recetas utilizan colorante rojo para darle el color. Además también hay que tener en cuenta la reacción entre el ácido del vinagre y el suero de leche del buttermilk, hace que  aparezca el rojo antocianina en el cacao, lo que además consigue mantener el bizcocho húmedo, esponjoso y muy suave.

Quiero que no os asustéis con este ingrediente el buttermilk, mucha gente me comenta que ni siquiera intenta elaborar recetas cuando ven este ingrediente en la lista!! Noooo, que ahora os explico para los que no lo encontréis en algunos supermercados (que los hay, aunque no en todos al no ser un ingrediente típico de nuestra gastronomía). Éste no es más que suero de mantequilla, producto lácteo muy empleado en repostería en EEUU y Europa. Si siguiéramos el procedimiento tradicional sería el suero que queda después de batir la nata de la leche, ese líquido sobrante sería el suero de mantequilla o buttermilk.  Pero no es así como yo os propongo que lo elaboréis! Para prepararlo en casa tan solo añadimos un chorrito de limón a una cierta cantidad de leche.  Ahora os lo cuento!

 

Red velvet triffle con crema de ricotta

 

Bueno, pues volviendo al tema, aquí os traigo la receta de red velvet que podríais utilizar para cupcakes, pero que yo hoy he horneado de forma extendida para poder sacar capas de bizcocho como estas que veis en la foto aquí arriba para montar mi fantástico trifle. La crema de la que lo he acompañado, ha quedado muy suave y justo como a mi me gusta, para ello he incorporado queso ricotta que le da ese toque de sabor a queso pero más suave que si lo hubiéramos hecho solo con queso crema. La verdad es que estoy contenta con el resultado y es por es, que os lo traigo para sorprender a los vuestros, en fechas especiales y en cualquier día que sencillamente tengáis amigos a cenar! Espero que os guste y que os animéis a probarla!

 

Red velvet triffle con crema de ricotta

 

Red Velvet Trifle con Crema de Queso Ricotta 

Para que tengáis una idea: con esta receta de bizcocho, utilicé un molde rectangular de 32 x 23 cm y me salieron una copa como la que veis en las fotos (para dos) y cuatro vasitos como este de ésta última foto.

Ingredientes:

  • 160g de harina repostería
  • 2 cucharadas (Tbs) de cacao en polvo
  •  1/2 cucharadita (Tsp) de sal
  • 185ml de aceite vegetal
  • 200g azúcar
  • 1 huevo
  • 1 cucharadita (tsp) de extracto de vanilla
  • 1 cucharada (tbs) de colorante alimentario rojo en gel (2 tbs si es líquido)
  • 140ml  buttermilk (suero de mantequilla)*
  • 1/2 cucharadita (tsp) bicarbonato sódico
  • 1/2 cucharadita (tsp) vinagre de vino blanco

* Nota: Para el buttermilk pondremos en un recipiente 140ml de leche entera con un chorrito de zumo de limón recién exprimido (aproximadamente 1/2 limón) y dejaremos en reposo unos 15 minutos hasta que nos parezca que la leche se ha cortado y hace como grumos. Es entonces cuando la tenemos lista para usar.

 

Ingredientes para el Frosting de Ricotta:

  • 50g de mantequilla en textura muy blanda
  • 125g de queso ricotta
  • 100g de queso en crema (tipo Philadelphia)
  • 1 cucharadita (tsp) de extracto de vainilla
  • 80g de azúcar glas (probar, pues igual os gusta más dulce que a mi)
  • fresas o cualquier otra fruta que nos guste para decorar.

 

Preparación:

Precalentamos el horno a 180º. Preparamos el molde que vayamos a utilizar con mantequilla o spray antiadherente y un papel de horno encima para poder extraerlo después.  Tamizamos en un cuenco primero la harina, el cacao y la sal.

En otro cuenco más amplio, mezclamos el aceite y el azúcar con las varillas eléctricas y añadimos el huevo, batiendo hasta quedar completamente integrado. A continuación incorporamos la vainilla y muy lentamente vamos añadiendo el colorante y mezclando suavemente.

A esta mezcla roja incorporamos primeramente la mitad del contenido del cuenco de la harina, una vez mezclada le vertemos la mitad de nuestro buttermilk, y repetimos la operación con las otras dos mitades. Primero la segunda mitad de la harina y una vez incorporada, añadimos el resto del buttermilk. Mezclamos todo suavemente cuidando de no batir en exceso pues recordad que esta receta es una receta de cupcake y éstos no se pueden batir en exceso.

En un vasito mezclamos el vinagre con el bicarbonato y lo volcamos en el cuenco de nuestra masa mientras batimos a velocidad media con las varillas eléctricas, unos segundos bastarán. Nos quedará una masa bastante líquida.

Volcamos en el molde y horneamos durante unos 20-24 minutos, o hasta que el palillo salga limpio y cuidando de que no se nos queme por arriba.

Sacamos y dejamos enfriar unos minutos dentro del molde y a continuación tiramos del papel de horno que pusimos en el fondo con cuidado y dejamos enfriar completamente sobre una rejilla.

Mientras preparamos la crema de queso. Mezclamos los ingredientes batiendo en un cuenco con las varillas eléctricas hasta conseguir una mezcla suave y homogénea. Probar de azúcar por si queremos corregir. Tendremos las fresas (o la fruta que hayamos elegido) limpias y laminadas.

Montamos el postre con capas de bizcocho que habremos cortado con un cortapasta (o ayudándonos de algún utensilio de la medida del recipiente en el que lo queramos presentar) con una capa de crema de queso, unas láminas de fresas y repitiendo esa operación hasta llegar al borde y decorar como más nos guste! Mantendremos en el frigorífico hasta la hora de servir cubierto con un film transparente para que no se reseque.

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