
Una deliciosa tartaleta de fresas de temporada con toques cítricos, sencilla y rápida de elaborar.
Comenzamos triturando las galletas y mezclando con la mantequilla fundida. Una vez obtenemos una especie de masa o pasta vamos forrando el fondo de los moldes individuales (o formato grande redondo o rectangular). Puedes ayudarte de una cuchara sopera o con las yemas de los dedos engrasados con mantequilla para ir forrando y aplastando hasta que hayamos repartido bien por el fondo y todos los laterales. Cuidado de no dejarla ni muy fina ni muy gruesa. A continuación metemos en el frigorífico para enfríe.
La gelatina la meteremos en un tazón o bol con agua fría para hidratarlas. Tan solo hacen falta unos minutos. Mientras vamos elaborando la crema...
Lavamos las fresas y trituramos en el vaso de la batidora y vertemos en un cazo a fuego muy lento junto al zumo de naranja (y pomelo si le vamos a poner).
Una vez lo tenemos caliente pero sin hervir, apartamos del fuego y añadimos las hojas de gelatina previamente hidratadas y escurridas. Removemos hasta que queden bien disueltas y vertemos entonces el yogur griego. Removemos bien hasta que quede bien mezclado con la ayuda de unas varillas manuales.
Dejamos la crema enfriar unos 10 min. A continuación podéis colarlo si queréis que os quede muy fina, a mi personalmente me gusta con las pepitas y restos de pulpa natural.
Rellenamos los moldes hasta casi el borde pero sin llegar, pues al enfriar, aumenta ligeramente su volumen. Seguidamente metemos al frigorífico y dejamos reposar cubiertas con un film transparente dejado caer durante al menos 2 horas.
Para decorar podéis utilizar frutas cortadas, fresas, grosellas, frambuesas, rodajas de naranja y/o pomelo e incluso alguna flor comestible para darle el toque más primaveral!!!
NOTA: A esta receta podéis añadirle unas gotas de vuestro licor, ginebra o bebida alcohólica preferida durante el proceso de elaboración de la crema de relleno para aportarle ese toque exótico! Pero entonces recordad +18 ;)