
Una original ensalada caprese sin tomate, pero con unas jugosas fresas de verano y una suave y tierna mozzarella, aderezada con la tradicional y aromática salsa de Pesto. Muy sabrosa y refrescante con tan solo unos pocos ingredientes y naturalmente sin gluten.
Comenzamos preparando la Salsa de Pesto: (podemos prepararla en un robot o batidora triturando todos los ingredientes, pero a mi me gusta en el mortero por su textura más granulada)
Pelamos el ajo, ponemos en un mortero con una pizca de sal marina y comenzamos a majar. Agregamos las hojas de la albahaca, previamente picadas y seguimos majando junto con los piñones. Seguidamente añadimos la mitad del Parmesano y un chorrito de aceite, lo justo para ligar la salsa y vamos mezclando todo. Añadimos el resto del Parmesano y seguimos mezclando. Ahora ajustamos con más aceite o queso el sabor y la consistencia hasta conseguir la que nos guste. Sazonamos con sal y pimienta a gusto y si nos apetece le vertemos unas gotas de limón recién exprimido para darle un toque cítrico.
Ponemos las fresas y la mozzarella en un bol y espolvoreamos con una pizca de sal.
Añadimos la salsa de Pesto y removemos suavemente para impregnarlo todo bien, usamos las manos si es necesario para no romper las rodajas de fresas.
Servimos en un plato, rociamos con unas gotas de aceite de oliva y listo para servir. También podemos servir en tarritos!