
Fougasse de aceitunas y hierbas provenzales
Una vez ya tenemos la malla de gluten desarrollada, ahora es el momento de añadirle el aceite. Si lo hacemos de manera manual, este se extenderá por la superficie de trabajo, pero no pasa nada, iremos amasando suavemente hasta que éste quede integrado. También podéis meter la masa de nuevo en el bol de la amasadora y con el gancho y una velocidad baja, amasar hasta que el aceite quede integrado. Y ya por último incorporamos las aceitunas y las hierbas aromáticas. Cuando estemos en este paso, no debemos amasar demasiado con los ingredientes añadidos para no dañar la malla de gluten. Amasamos presionando con movimientos rápido, para de este modo evitar que se nos pegue la masa a las manos.
Boleamos nuestra masa y metemos en un bol grande bien engrasado y tapado durante al menos 45 min o incluso una hora para dejar fermentar la masa y que la levadura la desarrolle adecuadamente.
Transcurrido ese tiempo realizamos un amasado a base de plegados de nuestra masa sobre si misma. Giramos 180º una vez y 90º otra vez, plagando una y otra la masa sobre si misma. Repetimos la operación, varias veces. Seguidamente dejamos reposar de nuevo unos 30 minutos más bien tapada.
Precalentamos el horno a 220ºC con la bandeja donde la vayamos a hornear los panes, dentro para que ésta también esté bien caliente. Seguidamente y transcurrido el último reposo vamos a dar forma a nuestra fougasse. Enharinamos levemente con harina o una pizca de semolina para aportar un toque crujiente, la superficie de trabajo. Colocamos la masa y con una rasqueta o cuchillo afilado, cortamos la masa en tantos trozos como panes queramos hornear.
Estiramos con las manos suavemente y vamos dando forma casi triangular a cada uno de los trozos. Con el cuchillo o la rasqueta, realizamos un corte longitudinal en el centro sin llegar a los extremos y tres cortes pequeños laterales a cada lado, abriendo y dando forma con la ayuda de los dedos enharinados para que la masa no se nos quede pegada. Podemos añadirle algún trocito mas de aceituna para que queden más visibles y superficiales y espolvorear de una pizca mas de hierbas. Vamos a darle un último reposo para que la masa se hinche bien, así es que las tapamos con un paño seco y dejamos unos 10-15 minutos.
Transcurrido ese tiempo, en la bandeja previamente caliente espolvoreamos una pizca de harina y deslizamos los panes (si no caben todos, intentar usar dos bandejas o realizar dos turnos -aunque esto hará que la textura de las primeras y las segundas sea algo distinta-). Las metemos al horno y con un vaporizador tipo spray vaporizamos un par de puffs en el interior del horno para que la superficie de nuestros panes queden bien crujientes. Seguidamente horneamos 10-12 minutos para panes grandes y 8-10 para los panes mas pequeños, o hasta que adquieren un color dorado.
Mi recomendación es servirlo cuando aún están calentitos o templados, pues su sabor y textura es inigualable!